martes, 9 de abril de 2013

 El Suicidio:¿ Liberación, Cobardía o Trastorno Psicológico?


Unas mil personas se suicidan diariamente, y por lo menos 5000 más intentan hacerlo. El suicidio es considerado en casi todas partes como una de las más frecuentes causas de muerte, aun cuando las estadísticas oficiales sean a menudo inexactas y confusas. El suicidio es la única conducta destructiva en que agresor y victima se identifican. Como agresores, casi todos están enfermos de la mente (por lo tanto no son responsables o culpables) como victimas necesitan ser defendidos contra si mismos. Emile Durkheim postuló que el suicidio era un fenómeno sociológico, como resultado de una falta de integración del individuo en la sociedad, más que un puro acto individualista. Las sociedades modernas continúan manteniendo unos niveles de suicidio muy
elevados, producto, en parte, de la permisividad social y del considerable grado de tolerancia a este respecto que se registra en la actualidad. Por otro lado, resulta en nuestros días mucho más fácil acceder a los medios necesarios para cometer suicidios con un mayor grado de acierto que en el pasado. Los medios tecnológicos necesarios, así como las sustancias tóxicas precisas, se encuentran fácilmente accesibles para toda la población. Aunque este tipo de actos todavía hoy se encuentran sometidos a una notable crítica social, lo cierto es que el fenómeno del suicidio se aborda desde una perspectiva psicosocial, con la principal finalidad de comprender las razones profundas que impulsan a los individuos a cometer semejante acción, e incorporar los resultados de estas investigaciones a los tratamientos y terapias individuales para prevenir este tipo de
acciones.
“Las personas que hablan de suicidarse rara vez terminan haciéndolo; sólo desean llamar la atención y se les debe retar a que lo hagan, para poder entonces desenmascararlas”.
 La verdad es que las personas que hablan de suicidarse están hablando en serio, y pueden estar dando pistas o señales oportunas de sus intenciones. A estas personas no se les debe desafiar, sino brindarles asistencia para que puedan obtener ayuda profesional.
 “Una persona que ha llevado a cabo intentos serios de suicidio es poco probable que realice otro”
La verdad es que las personas que ya han intentando suicidarse están a menudo en un riesgo mayor de terminar lográndolo. Un intento de suicidio es un grito pidiendo ayuda y un aviso de que algo anda terriblemente mal y que debe ser tomado con la máxima seriedad.
“La persona suicida desea morir y siente que no hay marcha atrás”
La verdad es que las personas suicidas a menudo se sienten indecisas respecto de morir. A menudo pasan por un largo proceso en el cual intentan  diversos modos de reducir su profundo dolor emocional. Entre sus contradictorios deseos de vivir y de morir la decisión oscila de un lado al otro, incluso en el momento mismo en que se están quitando la vida.
 “La mayoría de las personas que se quitan la vida han tomado una decisión cuidadosa, bien ponderada y racional.”
La verdad es que las personas que consideran el suicidio a menudo tienen al respecto una "visión de túnel": en medio de su insoportable dolor se encuentran cegados para percibir otras alternativas disponibles. Con frecuencia el acto de suicidarse es impulsivo. Si el sufrimiento y el dolor se reducen, la mayoría de los suicidas potenciales opta por vivir.
“Andar preguntando acerca de los sentimientos del suicida puede llegar a ocasionar que uno intente suicidarse”
La verdad es que el preguntarle a una persona acerca de sus sentimientos suicidas le brinda la oportunidad de obtener la ayuda necesaria para salvarle la vida. Si se llegan a juntar la intención, un plan y los medios, no debe dejarse un minuto sola a la persona suicida.

LAS RAZONES QUE LLEVAN A una persona AL SUICIDIO son los siguientes:

1. La huida, es decir, el intento de escapar de una situación dolorosa o estresante mediante el atentado en contra de la vida, ya que ésta se percibe como insoportable;
2. El duelo, cuando se atenta contra la vida propia después de la pérdida de un elemento importante de la persona;
3. El castigo: aquí, la persona se siente responsable por algún acto negativo y desea autocastigarse para mitigar la culpa;
4. El crimen, en donde la persona atenta contra su vida, pero también desea llevar a otro a la muerte.
5. La venganza, es decir, cuando se actúa contra la vida para provocar el remordimiento de otra persona o para infligirle la desaprobación de la comunidad.
6. La llamada de atención y el chantaje, cuando mediante el intento se desea ejercer presión sobre otro.
LAS RAZONES PSICOLÓGICAS también cuentan  y son las siguientes:
1. Un dolor psíquico intolerable del que se desea escapar. La depresión, la angustia.
2. Un intento por acabar con la conciencia, especialmente la del dolor. La relacionamos con frases como: “no tengo futuro”o “¿Para qué seguir viviendo?”
3. Falta de opciones o bloqueo para verlas.
4. Un impulso súbito de odio a sí mismo. Una autoevaluación negativa, con autorechazo, desvaloración, culpa, humillación, sensación de impotencia, desesperación y desamparo.

En el acto suicida siempre habrá una lucha  interna entre el deseo de morir y el de seguir viviendo. Generalmente, el individuo suicida pedirá auxilio de una u otra forma.


Los intentos fallidos de suicidio pueden significar una petición de ayuda que, si es ignorada, puede ser precursora de posteriores intentos. Sin embargo, estas peticiones de ayuda hay que diferenciarlas de otras formas más manipuladoras de intento o amenaza de suicidio que buscan llamar la atención, cuyo propósito es controlar las emociones y el comportamiento de otras personas


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Los tipos de suicidio son los siguientes:

Los primeros son los llamados suicidios egoístas, que se dan comúnmente en las personas excesivamente individualistas y es propio de las sociedades más avanzadas. Este tipo de suicidio es más común en los individuos poco integrados a los grupos sociales de los que forman parte. 

El suicidio altruista es la versión opuesta al anterior. Sucede por una excesiva "integración" del sujeto con la sociedad a la que pertenece, al punto tal, que la personalidad individual no cuenta, pues se encuentra muy comprometida con el grupo social en el que interactúa. El individuo se somete con abnegación a las leyes y costumbres de su sociedad, de tal modo que se suicida porque piensa que ese acto es un deber.

El siguente suicidio es el llamado suicidio anómico. La anomía es la falta de normas y de leyes que regulen la actividad humana y generalmente se produce en momentos de crisis sociales agudas, de transformaciones en las estructuras y valores culturales. Algunas personas no soportan los cambios en estas normas y formas de vida y llegan al suicidio. Por ejemplo,cuando una persona se divorcia o se le muere un ser querido, lo cual genera alteraciones en su estructura y ritmo de vida...

El suicidio fatalista es la versión opuesta al anterior. Aquel sucede por el cambio de normas que regulen la conducta humana. Este afecta a aquellas personas que no aceptan las normas y se sienten reprimidas en sus sentimientos, pasiones y limitados en su futuro. Las expresiones externas de un suicida son muy claros y se dividen en dos categorías de expresiones  verbales o no verbales:

No verbales
Cambios en los hábitos alimenticios y del sueño. Pérdida de interés en las actividades habituales. Retraimiento respecto de los amigos y miembros de la familia. Manifestaciones de emociones contenidas y alejamiento o huida. Uso de alcohol y de drogas. Descuido del aspecto personal. Situaciones de riesgo innecesarias. Preocupación acerca de la muerte. Aumento de molestias físicas frecuentemente asociadas a conflictos emocionales, como dolores de estómago, de cabeza y fatiga. Pérdida de interés por la escuela o el trabajo escolar. Sensación de aburrimiento. Dificultad para concentrarse.

Verbales
Aviso de planes o intentos de suicidarse, incluyendo los siguientes comportamientos: verbaliza: "Quiero matarme" o "Voy a suicidarme". Da señales verbales como "No seré un problema por mucho tiempo más" o "Si me pasa algo, quiero que sepan que..." Regala sus objetos favoritos;
tira sus pertenencias importantes. Escribe una o varias notas de suicidio.




El suicidio es una solución permanente para un problema temporal.






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